lunes, 10 de diciembre de 2012

A BENJA: Cartas que no tienen destino


10/12/2012 ----------- 09:38 PM

Hola Benjamin, recurro a esto porque…siempre te contaba mi vida. Ahora que ya no estás, te escribo. Quiero confesar que aunque creo que no los leerás nunca, hay una ingenua esperanza en que volverás a mi vida, con esa sonrisa tuya llamándome pequeña…

Hoy Nicolas, el hombre al que más amo (No exagero y tú lo sabes bien) y con quien tú ya sabías que terminaría enamorada de él, ha escrito algo hermosísimo. Quiero decirte que cuando leí la palabra adiós mi corazón se sorprendió horriblemente. Yo no quiero que se vaya. Pero no puedo decírselo…Y ay… ¡Es tan insoportable tener que aguantar esto! Lo que me queda es llorar en silencio. En tu hombro invisible…irreal.

Ni siquiera se ha ido. De hecho, quiere quedarse…Estoy asustada. No quiero perder otra persona más.

¿Con quién podré parar el tiempo? ¿Quién tendrá esos ojos que me llenan de felicidad, de paz? ¿Quién me hará querer y olvidar mis miedos? Exacto: Nadie. O bueno, yo misma…pero no es lo mismo. Definitivamente no. Lo amo. Juro que es cierto. Por eso estoy escribiendo. Por eso estoy llorando.

Creo que mi futuro está unido al suyo. Aun así…siento pavor. Mi madre dice que viva el presente, cada día… ¡Eso hago! O bueno, en este momento no…me estoy desahogando un rato…Luego vuelvo a vivir.

Sabes que yo despreciaba todo lo subjetivo. Pensaba que era innecesario. Ahora sé que estuve equivocada. Ahora entiendo a lo que te referías. Me está doliendo la cabeza, no dejo de torturarme pensando pensando: ¿Cuál será su decisión?

¡Dios, no quiero llorar! ¡No quiero gritar No te vayas! ¡Tengo que ser fuerte! Mi alma está intranquila. Dios mío, tú que lo ves todo, no dejes que él me vea sufriendo por su partida. No quiero que por mí vaya atrasarse o tirar al caño su futuro. Eso me aterra. Tampoco quiero…que desaparezca como tú. Tú me prometiste ser mi amigo para siempre. Es cierto que lo sigues siendo, pero te extraño. Si contigo es así, con Nicolas…estaré muriendo.

Creo que también tengo miedo a que me olvide estando allá. Y me molesta sentirlo, porque eso es una muestra de tremenda inseguridad ¡Y joder no, yo no soy así! ¡Yo soy libre! ¡Libre como los pajaritos felices que aletean por la vida! No soy ese pajarito que…está encerrado en problemas que todavía ni se han dado.

Benja, me hubiera gustado escribirte antes, pero no tuve el valor. Cada vez que quise, recordaba que no estabas, que no lo leerías ni te enterarías de nada: sería en vano. En este momento no importa… Como dije, hay una chispita que sigue creyendo en ti. A veces pienso en pisotearla y matarla. Y bueno, no puedo.

Miro mi muñeca y encuentro algo suyo: Esa orquídea. Me gustaría tener algo de él. Es curioso…las cosas que él me ha regalado tienen vida y, por tanto, también fin. No puede ser…¿Es que acaso alucino con su perfume? Huele tan bien…Huele a dulzura, paz, confianza y amor…huele a vida. A una fantástica vida. Y poco a poco, sin que pueda evitarlo, ese aroma se irá…se irá y es posible que no regrese. Dios, hablo como si se fuese a ir.

¡Pero sigue aquí! En mi corazón…en mi alma… ¡En mi mente en mi esencia en mi ser! ¡Él está aquí conmigo y si se va se irá con una parte muy mía! Ahora estamos entrelazados. Que no sea despiadado…No me haga trocitos…no me parta el corazón, por favor.

Son ruegos sin voz, súplicas sin que alguien pueda escucharlas, sollozos tristes…que no tendrán consuelo hasta que él decida.

No sé qué es lo que él decida. Pero por mi parte, que se quede.

Ahora, me voy Benja, que tengo que seguir practicando. Me siento un poco mejor…de lo desesperada que estaba… Hasta pronto amigo mío. Hasta pronto….

 10:06 PM

ALAS CORTADAS


Es triste. Mi situación es triste. Tengo miedo y a la vez dolor. Decepción…Y nuevamente, ganas de llorar. Cómo es que…me limitan tanto… ¿Por qué darle importancia a esas cosas vanas? Mi corazón está sangrando.

Tú…madre amorosa, mujer a todo dar… ¿Por qué me sujetas y no me dejas volar? No me cortes las alas, por favor. Siento que, en algún momento…Las cortarás mal y yo…ya no volveré a volar. El viento chocando con mis jóvenes plumas: Recordaré con ganas de sentirlo de nuevo… ¡Ay qué buena soy volando! ¡Pero voy perdiendo tiempo! Mientras que los otros van mejorando, yo me estoy quedando. Me quieren nacer raíces y plantarme.

Sin moverme jamás.

Te pido, madre, que me ayudes… ¡No me dejes morir de esa forma por Dios! Escúchame. Entiéndeme. Compréndeme. Y no me digas que lo pensarás otro día, porque ese otro día nunca llega. No me mienta, señora que me crió. No me mienta por favor. Odio que lo haga. Si me ama…sé que me ama pero…si realmente me ama, por favor, se lo pido se lo ruego ya no sé qué pero, por favor, no me deje aquí, agonizando…

Y no exagero. Lleva años haciéndolo. A veces me hace dudar de usted y creer fervientemente en que todo depende de mí. Y, mientras que otros sí tienen apoyo, yo sólo tengo a este pajarito de alas cortadas…que está parado en una roca, llorando y llorando por la suerte que le ha tocado. Ese pajarito que desea todas las noches, ser besado por su madre y ser querido de verdad. Ese pajarito que busca la aceptación de su madre, su amor cálido. Ese pajarito…que poco a poco se le escapa suspiros de vida, lágrimas de paciencia, gritos de atención. Este pajarito, que tanto sufre y que no pide ayuda a su madre, ya que ésta siempre está ocupada y si se lo dice puede estar más tensa por tener MÁS preocupaciones, ése…ese pajarito…¡Ay! ¡Se siente tan mal! Teme que algún día ya no lo pueda soportar y sin que se dé cuenta, haya perdido todos los deseos de ser, y se vuelva aquello que más odia: Estar vacío.

Pero ya ese pajarito irá a volar, quiera usted o no, pueda o no, lo intentará. Así, tomando vuelo, ignora los gritos de su madre y se lanza…Ha intentado volar aun con las alas cortas. Y todos sabemos qué es lo que le pasa a uno cuando es incapaz de volar…Excepto él,  que ahora se retuerce de dolor.

Sin duda está muriendo.

domingo, 28 de octubre de 2012

Con un Aplauso


MÚSICA Y VIDA

Hoy…ya no sé qué exactamente soy. Siempre he creído que con esta sociedad es normal volverse loco. Es normal perder el juicio, o la esperanza o suicidarte si es que eres demasiado sensible. Siempre he creído que los raros, los extraños, los que no son humanos, son ellos.

Es decir…una persona normal, ayudaría a otra. Una persona normal, no sería feliz si su compañero no lo fuese. Una persona normal no se rendiría, sino…lucharía. Yo creo que esos son personas normales. Y luego la comparación a la tortura china.

Estar atado con un cadáver te vuelve loco y luego, te mata. Yo creo que ése cadáver es la sociedad y la persona aquella que está atada con éste. Vivir así… ¿A quién no le hace perder la cordura? Es imposible ignorar ese cadáver. Es anormal. A lo que viene ser extraño…y por eso digo…ellos son los extraños, los que no les importa estar atados con el muerto. Tal vez…es porque ya están sin vida. (¿Imposible tenerla en ese lugar? No lo sé.)

Por eso…llorar por algo que para los otros es “tonto”…viene a ser algo normal. Algo…necesario, en cierta forma. Es con esta razón la cual defiendo a varios escritores que son calificados como sensibles. No, no son sensibles, sensibles serían los que se llegan a suicidar y se hayan desarrollado en un lugar donde realmente parezca no tener arreglo. Como Arguedas. Los otros…son normales.

¡Es normal sufrir por el mundo! ¡Es normal llorar! ¡Es normal sentir asco por los otros! ¡Es normal! ¿Por qué no he de sentir eso, si dejaron de ser? Ya no tienen vida, ya no son humanos, son…son nada. Y lo peor es que, al ser mayoría, vienen a ser ‘normal’.

Tonta masa. Tonta yo…por llorar por ella.

Hoy, vino todo eso nuevamente…porque, mientras estábamos almorzando las tres por Pachacámac, vinieron dos hombres y empezaron a tocar canciones criollas. Y rápidamente vino aquello que me dijiste. Yo…bueno…me emocioné, es que... ¡Lo sentían! ¡En serio lo vivían! ¡Era real, no era desesperación! Analizaba sin querer la letra y era hermosa. Expresiva. Real…

Aplaudí con gusto (Se lo merecían, y más) y ellos…no sé cómo es que me pasan estas cosas…ellos se emocionaron al escucharlo. Y se me acercaron y me dijeron: “Gracias señorita; me alegro…me alegro que usted valore esta música, lo que es de su tierra. Cómo me gustaría que fuesen como usted…Me da…esperanzas” ¡Y yo sólo había aplaudido! Entonces me preguntó: “¿Sabe qué se celebra el 31 de Octubre?” y yo, con timidez le respondí: El día de la canción criolla…

-¡Su cumpleaños!-me interrumpió mi hermana. Ellos sonrieron y me preguntó el mismo “¿Me dará el gusto de saber su nombre, señorita?” Y yo…jaja, ¿Qué podría hacer? Pues, le dije, se lo tuve que repetir dos veces, pues él ya estaba mayor y supongo yo que ya no escucha como antes.

Y luego, empezaron a darme una serenata por mi cumpleaños. Me quebré y empezaron a salir las lágrimas. Y es que me imaginaba… ¿Cuánto tiempo habrán estado tocando y sin ser reconocidos? ¿Estarán bien…vivirán así para siempre? Y quién sabe si…con sólo ese choque de palmas que hice con mis manos los reavivé. Sólo sé que…sonrieron. Tenían brillito en sus ojos y tocaban con el ser, con lo que tenían…no importa que fuese simple, lograba sentirlo y me encantaba eso. Me hacía llorar de tristeza y felicidad. Las dos cosas a la vez…

Colaboramos y yo supuse que se fueron. Me quedé un rato en mi mundo, pensando en lo bonito que era ver felices a los demás, con esa sonrisa llena, no vacía (ésas las odio). Cuando regresé, vi que, allá, estaba el señor que no me habló pero acompañaba al otro tocando. Estaba…secándose las lágrimas.

¿Cómo es que ese pequeño gesto puede hacer algo tan grande como eso?

Sí…lloré de nuevo. Es ahí que ya, un poco más calmada, pensé si yo era una persona normal o sensible o qué rayos. Sea…lo que yo sea…puede ser muy pero muy doloroso, como gratificante, me embelesa el sentimiento de querer seguir, de cambiar, de buscar y esforzarse reflejado en otras personas que antes no lo tenían…Es mágico.

¡Qué mágico! Surrealista. Fantástico. Imposible. Aunque…claro, ya deja de ser imposible, por volverse realidad. Curioso.

Bueno, después de ese hecho me dije: Si esas canciones que escucho ya me hacen volar…Si fuesen…en ese instante, frente a mí, o como no me gusta llamarlo “en vivo”…me volvería loca jajaja

Solo era eso…

martes, 23 de octubre de 2012

Pensamientos

Falta poco...
Ya no quiero.
No quiero que termine.
Me he imaginado varias veces el final...y sea cual sea mi decisión, no me gusta.
Me aterro.
Me duele.
¿Por qué, no? ¿Por qué todo tiene un final? No sé por qué me torturo de esa manera... ni siquiera está dado por hecho.
Y sin embargo...tiemblo.

Pienso que, nos falta mucho. Pero estamos completos. Cada uno forma al otro, todos somos todos. Y uno es uno. Como Benjamín nombró un escrito suyo: Todos somos uno.
Y, creo que es cierto.
Yo siempre lo experimento cada vez que estoy con mis reliquias (Así llamo a mis amigos jaja)... y recostándome en el pasto, siento que el suelo me devora. Me hace ingresar a sus entrañas y me comparte su cálida esencia.
Nos juntamos.
Y me siento feliz; aunque sea por un instante...lo soy. No digo por mucho tiempo porque...cuando se produce esa magia, el tiempo simplemente para. No hay un ahora ni un antes o después. Sólo...hay
Creo que se lograría. Se lograría un nuevo mundo.
Sé que hay esperanzas. Todavía hay tiempo para esto. La solución nos sigue esperando.
Eso sí no sé...
Hasta cuando.

lunes, 1 de octubre de 2012

12 PERROS/CAPÍTULO 1: Nosotros la manada (IV)


S

e escapaba. Era de noche y las estrellas no ayudaban: Hoy estaban apagadas. Ni si quiera la Luna llena servía de mucho, sólo los postes de luz que había cerca. Todo dependería de ellos. Kiwi ladraba desesperadamente, mientras Toffee buscaba alguna pista mediante su olfato, siempre alerta de sus dos protegidas, quienes estaban supervisando la caza. De vez en cuando una señora de avanzada edad venía al lugar con su escoba en mano. Intercambiaba algunas palabras con las niñas y luego se retiraba. Manchita se arriesgaba buscando entre los arbustos para encontrarse cuerpo a cuerpo con el enemigo. Las niñas también buscaban, pero con más cuidado.

Un chillido: ¡La encontraron!

-¡Rata!-señaló una de ellas a esa bola de pelos del tamaño de un zapato, corriendo despavorido. Toffee ladró y fue tras ella. Los otros dos la siguieron. Cuando parecía que el roedor iba a salvarse, no se percató que adelante suyo le esperaba una rubia can, mostrando sus dientes filosos. Su vida acabaría…ahora. Se mezclaron irreversiblemente gritos de la rata con los ladridos de los perros. Las niñas, pensando más bien en enterrarla, no contaban que Toffee pensaba hacerlo, sí, pero los restos que dejaría: Estaba comiéndosela. Ellas y los otros la perseguían. Manchita logró alcanzarla, forcejeando entre los dos el cuerpo ya amorfo de la rata, lograron que su panza se abriese y se derramasen sus tripas en el pasto. Rápidamente un olor fétido inundó el lugar y las niñas, asqueadas por la escena y el horrible aroma, tuvieron que alejarse. Arriba en la tercera planta, apoyadas en un cerco blanco, miraban cómo los gallinazos se tragaban deleitosamente lo que quedaba del cadáver. Pero eso sí, no podían comer tranquilamente, ya que Kiwi, apenas las veía felices, corría hacia ellas y, esto hacía que ellas volviesen al cielo, merodeando el lugar horas y horas.

Ya ellas aburridas, se miraron una a la otra y sonrieron: Tan solo verse bastó para ser felices. Corrieron en el campo abierto y sin miedo a lo que luego sus madres le dijesen, se quitaron las zapatillas. No hay descripción de la frescura y libertad que ellas sentían al hacerlo. No tenían miedo de pisar alguna araña o algo filoso, aun cuando antes ya lo habían pisado, pareciese que ese finito dolor valiese la pena por esa sonrisa permanente que ellas mostraban mientras se correteaban. Como si el viento que jugaba con sus largos cabellos, esos volantines que hacían y esas risas que soltaban al mundo eran incomparables con las lagrimitas que soltaban cuando algo penetraba en sus vulnerables piecitos.  A veces se echaban en el pasto y se miraban, pensando que todo esto nunca acabaría, creyendo que todo el mundo vivía como ellas…Confiando que sus hijos se divertirían en este mágico lugar que era para ellas. Ya habían decidido vivir juntas y nunca separarse; muchas veces pensaban en su club y en lo agradable que era sentir la vida en esta forma. Ya lo superficial no importaba, no había ropa de calle, pijama, ropa de gala, ropa de noche, ropa formal, nada; sólo eran telas que te cubrían. Estaban seguras que todo lo que decían del mundo eran solo mentiras: ¿Qué el mundo es malo? ¡No es cierto! ¿Qué la ciudad es racista, corrupta, mentirosa? Son solo pensamientos, nada concreto. Ellas siempre veían a la gente buena, incapaz de hacer maldades (¿Por qué las harían? Se preguntaban), confianza plena…nada de inseguridades… Amor entre todos, sin diferencia o exclusión alguna.

¡Qué hermosa era la vida allí! ¡Cuánta gente le hubiera gustado conocer una vida así! Y, cuántas personas desearían tener esos pensamientos tan ingenuos sobre el mundo. Demasiado bueno para durar a largo tiempo…Sin miedo a nada…dispuestas a todo lo que se propusiesen…

Se aburrían yendo a Chosica; ¿para qué si ellas viven como en Chosica? Es más, preferían su casa que esos clubes campestres, siempre llenas de gente. Subían al árbol hasta lo más alto que se pudiese, siempre riendo y ayudándose. A veces lo hacían para alcanzar algún fruto, como la maracuyá, dulce y ácida…pero tenía algo que las del mercado no: Sabor a casa. Les encantaba consumir las cañas de azúcar que tenían o las uvas italianas. Tuvieron diferentes compañías además de perros: Gato, iguana, loros, mona, alpacas, caballos, carneritos, cuyes, conejos, gallina y gallo, patos, hamsters y hasta gusanos, cerdos de tierra, mariquitas y ciertas mariposas.

Pero siempre predominaban los perros. O por lo menos en ellas. Eran como hermanos, como de la familia, seres que si bien, no eran humanos, tenían los mismos derechos que ellas. Y no quiere decir que por eso eran vestidos, mimados como cosas u otro estilo. No…No eran vestidos, no eran mimados pensando que son seres que no razonan o sienten…Pero sí eran amados y libres. Si querían, podían escapar. Pero no lo hacían… esperaban hasta alta horas de la noche a las personas con las que convivían y los regañaban ladrándoles, pero siempre moviendo la cola de felicidad: ¡Regresaron sanos y a salvo! A veces una de las niñas discutía con alguno de los perros, pero uno de ellos terminaba cediendo… Podían cometer errores, pero se daban cuenta, se disculpaban y no lo volvían hacer. Aunque claro, eso es en algunos perros, ya que, como toda persona-perro, puede equivocarse en lo mismo –cosa que no debería-.
SUE (SÉPTIMA ENTRADA)

12 PERROS/CAPÍTULO 1: Nosotros la manada (III)

SEXTA ENTRADA:
-¿

A dónde te diriges?-Pregunté. Toffee estaba emocionada; supongo yo que olfateó algo interesante. De pronto, empieza a ladrar locamente.

-Toffee-Insistí-¿Qué sucede?-Me siguió ignorando. Shiro tampoco la entendía. Pueden ser tantas cosas…Pero no quiero pensar mucho ahora, debo de guardar energías ya que nos quedan pocas raciones hasta que ellos vengan y traigan las bolsas.

-¡Fuera!-Levanto mis orejas: ¿Fue un humano? Mando a Shiro. Al cabo de unos minutos viene excitado, con la lengua hacia afuera. Se echó a mi costado, respirando rápidamente.

-Toffee está defendiendo el territorio-Me dijo-El humano ha cogido piedras como defensa-Lo cotidiano. No entiendo cómo lo puedo olvidar cuando todos los días sucede casi lo mismo, la diferencia es la cantidad de personas y la defensa, que a veces en vez de piedras usan los trozos de papel enrollado. Esos sí les tengo miedo.

Toffee corre hacia nosotros.

-Eso le enseñará a no caminar por estos lugares-Ladró feliz.

-Pequeña, es la única vía que esos humanos tienen para poder ingresar a sus casas-Le dije pacientemente. Shiro decidió revolcarse en la arena.

-¡Pues ya encontrarán otra forma! ¡Pero por aquí no!-gruñó para luego sentarse, un poco fastidiada. Yo sabía lo que le pasaba a Toffee: Ella los aborrecía. No es que a ella no le agraden los humanos, por supuesto que no, sino ESOS humanos. Si bien aceptaba sin objeción la decisión de nuestros humanos, echaba toda la culpa a los otros que habitaban el Paraíso. Conocía perfectamente sus horarios. Yo en cambio…ni siquiera sé quiénes son. Shiro, cuando le pican sus muelas, acompaña a Toffee en la rutina. Se reparten entre ellos a los humanos, pues a los dos les fascina morder los pantalones. Pero ninguno los hería. Tampoco fueron educados para infligir daño.

¿Cómo sería eso posible si sus seres más queridos nunca levantaron mano alguna sobre ellos? Definitivamente era una decisión que Toffee y Shiro tomaron. Incluso ahora, con éste humano que vive con nosotros…de hecho, parece como si no existiésemos para él, sólo cuando tiene que servirnos nuestras comidas; luego, cada uno con su vida. Si se puede llamar esto…vida.

-Rayo-

-¿Sí?-

-Deja de pensar-

Nos reímos los tres. Cómo se le ocurre pedirme eso…si yo no…

-Rayo-Incliné mi cabeza a un costado-¿Te lo repito?-

-Está bien, Está bien…- Dije con un tono resignado. Dejar de pensar… No sé a qué se refiere… ¿A qué se refiere?, ¿Será a esto?

Toffee se abalanzó hacia mí. En unos segundos yo estaba panza arriba y ella encima de mí teniendo como rehén en sus dientes mi incompleta oreja. Shiro miraba burlón la escena.

-Deja todos tus pensamientos al viento si no quieres que tu oreja sea reducida a mordiscos míos-Dijo de manera amenazadora. Juro que aguanté la risa. Digo, que intenté hacerlo, pero me parecía tan gracioso que estallé a carcajadas.

-Hey… ¿Por qué te ríes?-Me preguntó ofendida y algo avergonzada. Yo no puedo responderle: ¡A penas puedo respirar por la risa que me ataca! Hasta lagrimeaba.

-Rayo, dime; ya pues…deja de reírte y explícame-Me rogaba-Es que… ¿Habré dicho algo gracioso sin haberme dado cuenta?-Paró las orejas sorprendida de su descubrimiento.

Inmediatamente a eso movió su cola y curiosa insistió-¿Fue bueno mi chiste?- Ya podía respirar a bocanadas, pero la risa persistía-Dime dime dime dime-Ladró con euforia.

Shiro disfrutaba en su cómodo sitio arenoso. De vez en cuando cambiaba de posición pero no dejaba de mirarnos.

-Ojala que…esto dure para siempre-susurró. Toffee y yo nos miramos en silencio. Ella se acercó a su ya crecido cachorro y empezó a darle dulces lamidas en su rostro. Yo me quedé un rato así…mirando al cielo…lo veía más oscuro que de costumbre, pero siempre adornado por hermosísimas luces que parpadeaban.

-Nada dura para siempre…Shiro-Le dije sin despegar mi vista de arriba. No sé cómo habrá reaccionado él, pero escuché un gemido. Cuando volteé Toffee ya no estaba con nosotros: se había ido a lo más alto del terreno a aullar su dolor.

Shiro, con la cabeza gacha se acercó a mí y se acurrucó en uno de mis costados. Si no fuera porque sus ojos destilaban tristeza por las palabras que formulé, le hubiera gruñido pues no permitiría tal osadía. Pero la aguda culpabilidad que en esos momentos sentía hizo que me ablande y, como si éste fuese una motita, dejaba que estuviese conmigo; ser su refugio y en cierta forma, su paño de lágrimas.

Es como si esa noche hubiese matado algo de él. Quien sabe…tal vez parte de su ingenua alma…

Tarde o temprano él se daría cuenta. No obstante… ¿Eso me da derecho para hacerlo antes de tiempo? Sea cual sea la respuesta, yo ya era culpable y él ya estaba llorando.
SUE

domingo, 23 de septiembre de 2012

12 PERROS/CAPÍTULO 1: Nosotros la manada (II)


QUINTA ENTRADA:
……………………………….

¿Dónde estoy? Lo único que veo es oscuridad. No lo siento dantesca…me relaja.

Estoy sentado en algo. Sin sombra, sin compañía. Yo no he cometido delito que me manche el alma. Este lugar…

Se parece a mi consciencia.

Estoy lleno de pensamientos, extraños, incomprensibles hasta para mí, el que los creó. La melodía que escucho me hace recordar que estoy vivo. Me da fuerzas para… ¿Para qué? No tengo idea, sólo me revitaliza. Hay piezas que no encajan. Es algo normal, no tiene una que ver con la otra.

La melodía continúa. Creo que es una aventura, sí, debe ser eso; y es que no recuerdo desde cuando estoy aquí. Tal vez desde siempre. Tal vez ni siquiera existo.

¿Existo?…cómo saberlo. Si no existo…qué soy…para qué vine, ¿por qué vine? ¿Qué pasará si me rehúso?  Sin la música qué sería de mí…

Esta conversación, sólo yo tengo la decisión de terminarla o continuar. Sólo estoy yo. Relaciones interpersonales… Esas no existen para mí. Es decir… ¿Las necesito? Y si no… ¿Las quiero? Tengo muchas preguntas. Y la mayoría de ellas no tienen respuestas. Volviendo a lo anterior, ¿por qué debo relacionarme, por qué debo pertenecer a la sociedad, no puedo estar solo y ya? Escribir mi historia. Ser el único personaje. Ser el villano y héroe; el que sufra y ría. Que mi progreso sólo dependa de mí, que viva sólo para mí, que no necesita a nadie. Ayudar a los demás… pensar en los demás… Eso es sólo ayudar a ellos, ¿y yo?

Sigo solo. No me quejo, me gusta. Compañía… Podría vivir toda mi entera vida acompañado de la música. O de la vida. Con ellos sí. Ayudar… esa palabra ha sido prostituida. Bueno, no es la única. Sólo estaba reflexionando con lo anterior…

Estoy en las profundidades del mar. Mi mar. Es cristalina y oscura…tórrida. La música no me ha abandonado. Creo que me quedo aquí, lo tengo todo.  

Siento que puedo escribir las historias más tristes, bellas y únicas en este manto abrigador. Que aquí, en este lugar infinito, seré feliz. Sólo…lo olvidaba, esto no existe.

Esta es mi mente. Puedo vivir en ella cuando me desconecto de aquel mundo. Ése en donde estoy obligado a relacionarme. En este no, me basta conmigo. Creo que sólo un perro me entendería. Hasta uno que pertenezca a una manada. Yo me pregunto si habrá una esperándome afuera. Supongo que deberé crear una.

Me gustaría ser un perro. Si alguien lee esto…je, realmente creo imposible que pueda darle sentido. Pues, no la tiene. No intentes seguir mi ritmo tú, el que me escucha, me siente y me ve. Somos diferentes. Ahora que lo pienso, esto no debería ser contado; sí, que quede en los mares de mi mundo.

-Despierta-

-¿Por qué?-

-No puedes vivir aquí, regresa a donde perteneces-

-Yo creé esto; yo pertenezco aquí-

-Sí, lo creaste. Pero es imposible la vida en este lugar-

-De hecho…-

-Sí bueno, sí se puede pero…-

-Ya, lo afirmaste, ahora déjame-

-No, no puedo; sé que te tienta esto, pero allá es a donde debes ir, donde tienes que…-

-Ya ya, lo sé…por qué…odio ese lugar…mira, estoy llorando-

-Depende de ti cambiarl…-

-ajá ajá, cambiarla… pero, malditos sean, ¡no puedo hacerlo solo!-

-¿Por qué no?-

-Aquí es diferente de allá; tú que existes aquí, sólo tú ‘vives’ aquí…allá estamos todos juntos, necesitaré la colaboración de ellos y, ¿sabes? Los odio, me gustaría no depender de ellos…ah, mierda… Cómo los odio…Siento que son tan imbéciles-

-Eso es lo que ves…-

-Eso es lo que hay-

-No lo creo. Yo no te creo único, un iluminado, alguien especial. Sólo una persona normal…y personas normales hay muchas; podrían juntarse y mejorar cada uno, ahora que…-

-No tengo ganas de saber si soy especial, pero si yo fuese una persona normal…ni siquiera hay eso, entonces…-

-Puede ser simplemente tu entorno-

-¿Crees que me gusta juntarme con esos?-

-Creo que debes de-

-No debería, no hay beneficio-

-Para ellos sí-

-¿Y yo?-

-Aprenderás a eh…siempre se aprende algo…mejorarás…Es que, una cosa es con los que no quieren trabajar…no creo que sólo seas tú contra el mundo…vamos…-

-flores…deja de tirármelas-

-Ya me harté, digas lo que digas despertarás-

-Algún día, mi sueño no tendrá fin-

-Claro, en tu muerte-

-..La esperaré…con ansiedad-

 -jaja…eso dices ahora…tengo la sensación que cuando estés a punto de tenerlo, te arrepentirás- La música se detuvo; la luz aparecía poco a poco hasta llegar a cegarme. Era el fin de esto.

El fin de mi sueño.

……………………………….
SUE

12 PERROS/CAPÍTULO 1: Nosotros la manada (I)



12 PERROS

Ladridos…meneos de cola… todos soldados en un simple y común recuerdo.

Y la mente humana poco a poco se vuelve débil. Pasan los años y vas olvidando.

Por eso. Esto debe ser escrito. Mis perros… fueron especiales para mí. Ellos lo eran todo…y ahora son nada.

Claro que no. Ahora están conmigo para siempre…mientras exista la vida.

¿A quién se lo dedico? A la nada. Al todo…



R

ecuerdo cuando todos éramos felices… Esos tiempos en donde yo era igual de importante que mi hermano Lobo. Nuestro hogar era extenso y hermoso, todo un paraíso. Colinas de arena en donde podías revolcarte; pasto cuidado, suave como las medias que Blacky traía de algún lugar; una piscina, usada exclusivamente por mi hermano y yo (Como somos cruce de Siberiano, es normal para nosotros tomar un baño en pleno verano) y, lo mejor de todo: Libertad. Éramos libres. Era como una simple convivencia con los humanos y nosotros…no éramos mascotas o cosas, claro que no… Como ellos, nosotros también teníamos problemas en la manada, ellos –los humanos- no interferían, respetaban nuestras decisiones… Los amo. Tengo un gran afecto por ellos, por eso los defiendo. Siento que, estamos unidos pero no porque nos obligaron. Sino porque queremos.

Me encantaba descansar en el techo liso de la cocina, mientras Toffee y Kiwi ocupaban la posición de centinelas a mi costado. Teníamos una gran vista: Veíamos la gente de Villa Recreo holgazaneando; la gran pista en donde pasaban carros a toda velocidad; muchas piscinas;  vacas y cerdos siendo alimentados (algunos con basura); pero sobre todo el mar… mis protegidas se subían con gran facilidad al columpio y, dándome la espalda se quedaban viendo al gran sol ocultándose…Si bien no puedo diferenciar los colores, podía ver una gran diferencia entre el día y el atardecer… No sé cómo sería para ellas, pero para mí siempre fue mágico.

El pasado. Creo que es lo más surrealista que he tenido. Ningún perro me creería todo lo que he vivido allá, en el paraíso… ¡Es demasiado perfecto! Demasiado bueno para un perro como yo que está echado en un piso frío, mohoso… Dentro de un baño que ha dejado de usarse, mirando cómo desaparece todo lo que conocía y convertirse en la olvidada arena que le rodea…Estoy muy viejo…no puedo caminar mucho (mi cuerpo es demasiado pesado para mí), mi olfato no me sirve mucho, mis ojos…Si de joven no pudieron salvarme mi ojo izquierdo lleno de nieblas extrañas…bueno, tampoco son necesarias ahora, ¿Para qué quiero ver esta realidad? Para qué, me pregunto…Tengo tantos problemas por los años, me fallan tantas cosas…

Pero todavía siento.

Siento…una gran soledad.

Sé que me quedan pocos años. Me gustaría disfrutarlos con alguien (¿Dónde estarán ellos? ¿Acaso son felices? Yo no…). Mientras espero, dejaré ser ahogado por los recuerdos.

-¡Rayo!-Alguien me llama… ¿Quién puede ser? ¡¿Acaso mi dueña?! ¿Se habrá tomado la molestia de dejar de lado por un momento su vida ocupada para visitar a este viejo que apenas puede menear la cola?

-¡Oh, mi Rayo! hijo… estás tan viejo-Intento levantar mi cuerpo pero es inútil. Hago esfuerzo para verle…No dueña mía, no quiero comida ni agua, ¡Quiero compañía! Lamo con desesperación sus limpias manos, no sé qué pensará ella pero a mí me sabe a amor, a una amistad antigua.

No, no es ella. Es una de mis protegidas…No es mi dueña. Ya…qué importa, estoy tan solo que cualquier caricia me hará el perro más feliz. Mi dueña… Que ingenuo soy, pensar que ella vendría a verme… Si en el paraíso apenas me visitaba; aquí…en el infierno… menos.

Miro a Toffee: Está emocionadísima. Es joven, inteligente, valiente y muy cariñosa… Una de los mejores miembros que nuestra manada ha podido tener, sin duda. De hecho, es la líder de la manada…Bueno, era…manada…aquí dejó de existir la unión.

¿Llueve? No…Son las lágrimas de esta pequeña. Me mira con dolor, pero me sonríe, como si quisiese que con eso me diese un poco de paz… No deja de acariciarme. Yo tampoco dejaré de amarla. Aun cuando se vaya y me esté mirando ahí, dentro del carro; cuando la pierda de vista, aun así, no dejaré de pensar en ella. Aquí, en este deprimente lugar, los recuerdos son lo único que te da, por lo menos…un mísero rayo de alegría a tu poca vida.

Nuestra manada…más adelante, cuando Sarco fue exiliado, estuvo conformado por dos grupos: Los con pelo y los sin pelos, es decir, los perros peruanos (‘calatos’, como eran llamados por el humano mayor). Dentro de los con pelo estaba Lobo, Manchita, Blacky, Toffee y yo. Los sin pelo eran Kiwi, Cris y Tobi. Habían otros, pero que no pertenecían a la manada, ésos eran perros de casa, vivían en la planta más alta, cerca de las colinas de arena. Yo los conocí: eran Bello, Simba, Sadina y Chely.

Esos eran los que se mantuvieron…o intentaron. Hubo otros más, como Bovicho, Lobito, Tara, Brack, Four, Dulce, el ya mencionado Sarco, Esmeralda, Sistema, Tiger, Rino…Esos fueron los que llegaron a ser adultos y mantenerse hasta cierto tiempo… Los pequeños… Muchos murieron, algunos que recuerdo son Kira, Negrito, el hermano de Sadina y uno muy curioso, Rex (Ése era faldero de la casa que tenía al frente el columpio, ahí vivía una protegida mía). Ah…los más recientes…Kuro y Shiro…

Sistema era mi madre. Cuando yo era cachorro, mi madre estaba esperando una camada; como era normal, excavó e hizo su propia cueva en donde pensaba dar a luz. Lo que no contábamos era que el humano mayor había regado el lugar…Mi madre entró a la cueva. Ésta se derrumbó. No la volví a ver.

Mi dueña, ya joven, como Toffee diría yo, me nombró Rayo. Mis dos patas traseras son blancas, simulando botitas. Mi cola es como la de un zorro, la punta es blanca (Igual que la de Lobo), en mi garganta, tengo una mancha en forma de un rayo, uno blanco. También en mi cabeza. Lo demás es negro. Lobo es de café empolvado con ojos acaramelados, mi ojo izquierdo es azul. Un azul extraño, con esas nieblas que tengo hasta ahora…Parece como si fuese el mismo universo en ese ojo mío.

Luego de unos meses, los humanos celebraron y mi dueña se fue. Algunas veces nos visitaba, pero no era lo mismo.

-Ay Rayito…eres fuerte…-Me abrazó. No le importó que su ropa se llene de mi pelo. Siempre creo que es un adiós, pero a pesar de eso…no dejo de pensar que algún día regresará. La llaman. Tiene que irse.

Me mira por última vez…no llores, no quiero recordarte de esta forma…sonríe para mí, ¿No ves que ya mucho sufrimiento me rodea? Regálame eso, siquiera… Se va corriendo muy triste. Lo huelo, lo siento. Quien la crió la consuela dentro del carro. Es hora de irse.

Tú seguirás con tu vida y yo esperaré mi muerte. No es triste. Yo no tengo miedo a morir, es parte de la vida. Lo que es triste…es este olvido…Esto que me causa pena, eso es lo que no quiero. Morir… es algo que en algún momento te tocará y no puedes ni debes pararlo. Que todavía tienes cosas que hacer…Yo creo que, esos cachorros que murieron ahogados no tuvieron ni tiempo para abrir los ojos. Ellos también tenían cosas que hacer; sin embargo no conocieron el mundo ni la cara de su madre. A lo que he llegado es lejos, muy lejos. Yo ya no tengo metas, yo sólo tengo deseos y cosas que quiero. Pero depende de otros que se cumplan…yo ya no tengo que ver, sólo vivir y darle tiempo. Estoy listo para irme.

Aunque me gustaría volver a vivir uno de esos días pasados.

Bello y Simba son mis hijos y los de Lobo. Su madre fue Tara, una bóxer pura, delgada, amorosa y blanca. Al ser de raza, la pobre murió hace mucho…no encontraron los humanos su cuerpo. En sus últimos años ella tenía en su columna, algo que le sobresalía, los humanos lo llamaban ‘tumor’, pero de esas cosas yo no sé, Sólo nos decía que le dolía cuando se lo tocaban. Tenía problemas para caminar ya que sus piernas le temblaban. Y Kiwi, muy jovencito, quería montarla. Yo supongo que por eso y por otras cosas que más adelante él haría sería odiado por algunos humanos.

Bello le pertenecía a mi protegida primera; Simba a su hermana. Se los llevaron apenas dejaron de tomar leche. Cuando los volví a ver estaban grandes, más grandes que yo. Bello se parecía a mí y Simba a Lobo. En el carácter también, sólo que Simba era juguetón. Lobo en cambio…mi hermano siempre fue serio, perro valiente y de gran presencia… Se iba cada vez que había alguna perra en celo (A veces yo) y regresaba con heridas, las cuales eran curadas por los humanos. Él era el cabecilla, el líder. Todos lo respetábamos a excepción de dos perros. El primero fue Sarco, un doberman que gruñía a mis protegidas. Lobo decidió desterrarlo. Así lo hicimos. Todos en manada, lo perseguimos e hicimos que se quedase fuera de nuestro territorio. Sobre qué fue de él no lo sé, pero el que haya tenido malas intenciones con ellas u otro humano que convivía con nosotros era signo de peligro, de traición y maldad. El otro era Kiwi, pero de otra forma, un tanto más graciosa. Él quería ser el líder, era la mano derecha de Toffee y ella la de Lobo. Aunque ladrase o provoque a Lobo, la manada no estaba dispuesta a dejarse mandar por este sin pelo. Él podía hacer lo que quisiera, decir que es el jefe u ordenar algo, pero nadie reconocía su cargo.

Un día de esos en el que Lobo se fue detrás de una perra, no regresó. Los humanos estaban preocupados por su mantenida ausencia. Según lo que oí de mis vecinos, vieron a mi hermano siendo atacado en jauría, quedando tirado en el suelo ensangrentado. También me dijeron que vieron a un humano que miraba la escena. Pero con las características que me dieron no coincidía con mis humanos, sino con alguno que trabajaba para ellos.

Ahí yo le cedí mi cargo a Toffee. Ella tuvo como mano derecha a Manchita, además de siempre estar acompañada por Kiwi-quien se adelantaba como para creer que él era el líder-. Ella logró hacer una conexión con mi protegida primera. La pequeña le enseñó algunas cosas como: ‘rueda’ hacía que ella rodase: ‘sentado’ hacía que Toffee se sentase; ‘vamos, vamos, vamos’ Toffee corría con ella y por tanto, los demás veníamos, ‘para allá’, según la pequeña señalase, Toffee corría hacia esa dirección; ‘izquierda’ ella iba a la izquierda; ‘derecha’ a la derecha; ‘la patita’ daba su pata derecha;  ‘rata’ Según Toffee, decía que cuando alguien lo dijese, había alguna rata cerca; ‘1,2,3,4 ’, entre más rápido lo decía, más rápido debíamos ir, esa fue una excepción mía, yo ya en esos tiempos empezaba a tener problemas para seguir el paso de los jóvenes; ‘shhh’ Teníamos que espantar algo, el humano mayor lo hacía contra las bandadas que tomaban un pequeño receso en nuestro campo. A Toffee y a Kiwi les emocionaba ese trabajo. Ella fue un regalo para la hermana de la protegida primera; supe que ella quería un Golden retriever, pero a cambio recibió a Toffee. Es dorada. Debió crecer más, no obstante, fue pateada por uno de los caballos de los humanos. Esa protuberancia que tenía los humanos la llamaron ‘coagulación de sangre’. Agregaban en su pan alguna cosa especial que supongo yo, debía de comer para curarse. Vomitaba muchas veces. Pero poco a poco reducía de tamaño.  Finalmente se curó por completo. Desde ahí se volvió un tanto asustadiza o insegura. Mis protegidas le daban cariño y atención para que superase el miedo. Y yo creo que lo logró.

Me lame. Toffee intenta consolarme. Yo solo dejo que me lama.

-Es increíble…que sólo quedemos nosotros-Le dije sin mirarla. Ella suspiró y se sentó al lado mío.

-Ellos tomaron una decisión y hay que respetarla, Rayo-Me miró-Si quieres, puedes irte. Yo me quedaré aquí-Me reí. Irme…aunque quisiese, esa opción no era posible para mí.

-Yo ya estoy viejo. Tú eres joven, ¿Por qué desperdicias tu vida en este lugar?- Pregunté. Ella sonrió- Empezamos de cero Rayo… ¿Ves allá al fondo? Es pasto tierno… Mira como Shiro, mi dorado hijo, se revuelca en ella…él es feliz-Era cierto…- Como bien dices tú, yo soy joven…haré que esta tierra, Infierno como la llamas, se vuelva el paraíso-El paraíso…pero eso sólo se puede conseguir con la ayuda de los humanos…solo de nosotros no lo lograríamos.

-Yo creo que no la desperdicio. Lo que pasa es que eres muy tristón y aburrido y pesimista-empezó a morderme, buscando que jugase con ella. Vino Shiro y entre los dos estaban molestándome.

-Y llorón y nostálgico y perezoso-

-Hey-intervine-No soy perezoso- Los dos se rieron y me dijeron en unísono-¡Sí lo eres!- Ay…estos jóvenes de ahora… No es que sea perezoso…sólo que me cuesta más que años pasados hacer cosas tan simples… Toffee y Shiro son agradables, son muy hábiles en hacerme reír. Así que…deseo con todo mi corazón que lo logren.
SUE (CUARTA ENTRADA)

martes, 18 de septiembre de 2012

Dibujos en plena clase

TERCERA ENTRADA:

HUEVADAS

Me dieron ganas de poner los dibujos que hago cuando hay clases que no me interesan. Ente los cuadernos garabateados están: El cuaderno de Inglés(es básico, Trilce,Adrián,Yimy y yo vamos a un instituto de Inglés); PFRH - Persona, Familia y Relaciones Humanas. La hoja arancada era de Computación.
  • Primer dibujo:  Hecho en la hora de Computación. Yo no fui la única que dibujó, los otros son Trilce, Adrián y Ricardo; ¿Por qué no protejo sus datos? Ni idea.
  • El de la izquierda: Supuestamente es Adrián. Dibujado por Trilce. El diálogo por mí. Dice: Ayss No me mires <3
    El pescado del centro arriba: Fuck you. Hecho por Ricardo. La tortuga afeminada: Dibujada por mí y dice:Mazzh nah pss cavza. La cosa rara del centro: dibujado por Adrián. Solo dice: by: tu eva madre. La chica de la izquierda inferior fue dibujada por Ricardo, la nota dice: Yimy tenía que dibujar a Trilce, pero como no tiene talento se lo dejamos a Adrián. En el polo: Megadeth :B. Lo que tiene a la izquierda es un libro de Cesar Vallejo. La rata de la derecha: I knows English. Je, sucks my pussy <- eso lo agregó Trilce. Dibujado por Ricardo.
  • Segundo dibujo:  Hecho en eh...ah, ya recordé. Hecho en el cuaderno de Inglés. Yo lo dibujé aburrida.
Primera viñeta: Terminé. Segunda viñeta: "¡Voy a leer los comentarios" / Trilce: "Soy fea, tonta y Valery es mi amiga". Tercera Viñeta: /Valery:"Trilce, el profe leerá los comentarios"/ Trilce: ¿Qué? . Cuarta Viñeta: Trilce: "Liqui liqui liquie, he escrito babosadas". Cuarta viñeta: "¡Joder yo también!". En el círculo: Es mierda. no sirve su curso. Posdata: "Yimy desapareció porque se fue al baño con Adrián".

  • Tercer dibujo:  Hecho cuando estaba meramente aburrida y quería molestar a Trilce. En el cuaderno de persona,familia y relaciones humanas.


Arriba: Título"...En un día común..."/ Trilco:"Pierola loves you" / Cualery: fuck him/ Shaolín: I'm a pony ; My hair is sexy.. Izquierda: una Trilce salvaje viendo un tenerdor diciendo Yeahh. Derecha: Una Trilce posera diciendo: "Me gusta Nirvana y la canción metalera de Slip-not -mal escrito jaja- " señalando: Converse de Indonesia.


Bueno, eso fue de las vainas que encontré en las últiams hojas de mi cuaderno. Ahora, hay otras, que son escritos, laargos y desordenados que, talvez luego los publique. No siempre estoy seria, pero lo intento. Sin embargo, con Trilce a mi costado y mis otros amigos afeminados creo que será algo difícil.
Jaja, saludos.
posdata: Lamentablemente, gracias a esto debo de hacer una aclaración...mi otro nombre es Valery.... rayos.

jueves, 13 de septiembre de 2012

¿Problema peruano?

SEGUNDA ENTRADA:
Bien...antes que nada, esto es de hace dos días, mientras estaba en un microbus cualquiera. No sé si había comido algo diferente o tendría que ver con el sueño israelita que tuve; sólo sé que terminé por sacar desesperadamente mi cuaderno de biología, buscar la última hoja y escribir como loca:
Estoy dolida.
"Orgullosos de ser peruanos" leo en un camión.
"Unámonos para el Perú campeón" escucho en una radio.
"El Perú tiene ganas" Cantan en un comercial.
¿Qué es esto? ¿Una cortina barata?
Parece que todo lo que haya salido del Perú es peruano,
que solo digan Perú o peruano para robarnos el mérito.
Ya lo que hace un país no es la cultura, sino el territorio.
Curioso y aburrido.
Curioso: Los 'peruanos' lo creen ciegamente.
Aburrido: Pasa todo el tiempo.
Ya no sé qué es peruano.
¿En algún momento lo supe?
..........
Y estoy en un micro peruano;
con gente peruana; con asientos peruanos.
Todos con los ojos cerrados.
(¡Abran los ojos!)
Mis oídos sangran:
Conversaciones tontas, la radio...bullicio.
Mis ojos sangran:
Afuera robos; dentro robos... En todas partes se vive la desesperación.
Mis manos sangran:
No importa dónde te cojas; todo está sucio.
Gritan: ¡Abran las puertas carajo!
Y golpean y patean (siento que se divierten) la puerta.
No vieron que había un botón para avisar.
Se quejan: ¡Pero yo siempre pago cincuenta!
Y los demás piden justicia.
No vieron la tarifa (Creen que todas las empresas cobran igual).
Dicen: Ya bajo ahorita.
Y otra persona cede su asiento.
No vieron la indicación 'asiento reservado'.
Tampoco que faltaban cinco cuadras para su paradero.
Finalmente, estas acciones a pesar de haber sido hecho por peruanos,
lo cual debería ser considerado peruano (siguiendo los patrones de la cortina barata),
No es algo peruano,
tampoco un problema del Perú.
'De quién' dirán...de quien sino el mundo.
Los peruanos no nacieron
ni con los ojos cerrados,
ni ciegos y menos sordos.
El mundo tampoco.
O eso...es lo que quiero creer.


sábado, 8 de septiembre de 2012

Presentándome, creo

PRIMERA ENTRADA:



SUE

Hola a todos, y sí, mi nombre es Sue. Como verán esta es mi primera entrada, la primera impresión. Hace dos años Trilce, mi mejor amiga, me sugirió que me creara un blog. Dije que lo haría.
Mentí.
Vengo de una casa ajena y luego de tener una hermosa conversación decidí por fin hacerlo. Así que...aquí me tienen, leyéndome.
Tengo pensado publicar 4 cosas diferentes: La primera sería sobre la ideología que tengo, me gustaría compartirlo...Y leer lo que piensan ustedes, claro. Lo segundo serían mis poemas -les advierto que la mayoría son en versos libres y algo deprimentes-.Lo tercero serán algunas noticias o teorías conspirativas -no, no estoy loca- y pues, lo último...Bueno, en lo segundo ¿entraba mis producciones literarias y artísticas, no? En ésta es simplemente algo parecido...pero... nah, ya lo descubrirán -no es la gran cosa-.
Ah cierto, casi lo olvido: El nombre. Bien, 7 Perros... no está por gusto -aunque..- puede tener varios significados, entre ellos, el mejor amigo perfecto. Pero no, no es por eso. Estoy escribiendo una novela (En realidad tengo 4, aunque una no pienso publicar). Me encanta, refleja el mundo que hay en mi cabeza, la forma en que veo el bien y el mal, el comportamiento de los demás, lo que pienso hacer...Cómo lo haré... Podría tomarse algo surrealista...volviendo; El fondo es simplemente un dibujo mío que hice para el primer capítulo de 12 Perros, la de la izquierda soy yo.
Me encanta leer, dibujar, escuchar música y escribir. También tocar sintetizador, pero cuando estoy sola. Cierto, no me gusta mucho la compañia...ejem, sigamos. ¿Mi nacionalidad? Pues sólo diré que soy latina. Sí, intento cuidarme no de ustedes sino de aquellos...pueden rastrearme...eh...eh...ya, eso sí es raro jaja 
Exacto. Soy rara (yo creo que soy normal) igual que mi amigo Benjamín, que es una persona, pero se cree un pony. Estoy escuchando The fragile art of existence de Control Denied...Muy bueno.
Ahora les dejo algo divertido:
Ese maldito...despues escribiré sobre él...Ya, que importa: Soy peruana.